TERAPIA BRUXISMO
El bruxismo corresponde a una actividad inconsciente, parafuncional, actividad que no es parte de la función normal de la mandíbula, como lo es la masticación, por ejemplo, que puede ocurrir en vigilia (al estar despiertos) o en el sueño. Es un desorden del movimiento oral. Abarca el apretamiento dentario y el rechinamiento dentario.
El bruxismo de sueño se manifiesta mayormente como rechinamiento, mientras que el bruxismo en la vigilia es más de tipo apriete dentario. Dependiendo del tipo que se trate es la etiología (causa) que presenta. El bruxismo de sueño es una parasomnia, un trastorno de la conducta del sueño donde se altera el ciclo del sueño, asociado a microdespertares. El bruxismo en vigilia está más asociado a factores emocionales y estrés.
Se manifiesta de diversas formas. Los pacientes pueden acudir a la consulta dental por malestares musculares en los músculos masticatorios (los músculos que se utilizan en la masticación como los maseteros, los temporales, por ejemplo) que pueden ir desde tener la sensación de fatiga (cansancio) muscular hasta presentar cefaleas tensionales (dolores de cabeza) ocasionados por la afección del músculo.
El dolor muscular no es constante, cuando existe se observa principalmente frente a la función (masticación) y luego se pasa. A veces se genera un dolor que se mantiene por más tiempo pero en reposo disminuye o desaparece. También consultan por desgastes dentarios, hipersensibilidad generalizada, tener la sensación de despertar con los dientes “apretados” o sentir los dientes sueltos.
La presión excesiva que se realiza durante el bruxismo puede aumentar la movilidad dentaria, lo que recibe el nombre de trauma oclusal. Esta fuerza excesiva afecta la zona donde se inserta el diente (periodonto) generando un ensanchamiento de la línea periodontal que es la inserción del diente al hueso. Este ensanchamiento es reversible, es decir, la sensación de dientes sueltos se elimina si se controlan las fuerzas traumáticas que actúan sobre la pieza dentaria. Las piezas dentarias no llegan a caerse por efecto del bruxismo, pero si puede agravar la condición de piezas ya afectadas por una periodontitis.
En las piezas dentarias se puede observar desgates dentarios que son coincidentes con los contactos generados en el bruxismo. Por lo tanto, se puede visualizar desgastes que se manifiestan en bruxismo de apriete dentario o que involucran las superficies que toman contacto durante el rechinamiento dentario. Eventualmente se puede generar una pulpitis (inflamación de la pulpa dental) que muchas veces debe ser resuelta con endodoncia.
En el caso de bruxismo de sueño, se puede prevenir o más bien disminuir, a través de la realización de higiene de sueño. La higiene de sueño (adecuada calidad de sueño) se ve alterada con el consumo de cafeína, alcohol y tabaco. Por lo tanto, en aquellos pacientes que bruxan se les indica disminuir el consumo de estas sustancias. En el caso de bruxismo en vigilia se puede prevenir a través de manejo de estrés y de hacer consciente el bruxismo.
Los tratamientos que existen hoy en día no anulan el bruxismo, si no que están enfocados a disminuir los efectos destructivos que puede generar. El tratamiento más conocido que existe para el tratamiento de bruxismo de sueño es el uso de planos oclusales. El uso de los planos no controla el bruxismo, pero si se observa una mejora por parte del paciente en los síntomas dolorosos y la sensibilidad dentaria y disminuye el desgaste dentario.
El manejo para el caso de bruxismo en vigilia tiende a apuntar al manejo del estrés y factores emocionales. Se debe identificar aquellas actividades en las cuales el paciente bruxa; como al manejar, ver televisión, estar frente al computador, entre otras. Esto con el objetivo de hacer consciente el mal hábito; también se realizan técnicas de relajación, entre otras y se están incorporando distintos tipos de fármacos, algunos con estudios más concluyentes que otros.
En resumen, si bien se ha avanzado enormemente en el conocimiento de estas patologías, aún queda mucho por investigar para poder ofrecer tratamientos resolutivos definitivos, por ahora, la terapia va dirigida principalmente a controlar los síntomas, ya sea por medio de medicamentos relajantes musculares, uso de planos de alivio, inyección de toxina botulínica o una combinación de estos.
Cuando los tratamientos tradicionales no son efectivos o no es posible el correcto cumplimiento por parte de los pacientes, el uso de toxina botulínica ha resultado ser eficiente en el control de la sintomatología dolorosa y se plantea como una alternativa terapéutica con buenos resultados.

¿Qué es la toxina botulínica?
La toxina botulínica es una proteína producida por la bacteria Clostridium botulinum, que, en dosis controladas, se utiliza con fines terapéuticos y estéticos. Al inyectarse en los músculos responsables del movimiento de la mandíbula, como el músculo masetero, bloquea temporalmente la transmisión de señales nerviosas que provocan la contracción muscular. Esto ayuda a reducir la fuerza y la frecuencia con la que se aprietan los dientes, aliviando así los síntomas del bruxismo, en Clínica PERIODONTO utilizamos la toxina de nombre comercial Botox.
Beneficios del tratamiento con Bótox para el bruxismo
El tratamiento con Botox para un trastorno común como el bruxismo tiene numerosos beneficios:
- Reducción de la actividad muscular: La toxina botulínica disminuye significativamente la actividad de los músculos implicados en el bruxismo. Esto no solo reduce el apretamiento dental, sino que también evita el desgaste de los dientes y la tensión en la mandíbula.
- Alivio del dolor: Al reducir la actividad muscular, muchos pacientes experimentan una notable disminución en el dolor asociado al bruxismo, como el dolor de mandíbula, cabeza y cuello.
- Mejora en la calidad del sueño: En los casos de bruxismo nocturno, el Bótox ayuda a reducir el rechinamiento de los dientes mientras se duerme, lo que puede mejorar la calidad del sueño y reducir los despertares nocturnos.
- Alternativa a las férulas dentales: Para aquellos que no encuentran cómodas las férulas nocturnas o que no han obtenido el alivio esperado con otros tratamientos, el Bótox representa una alternativa eficaz.
- Resultados estéticos adicionales: Como beneficio adicional, la inyección de Bótox en los músculos maseteros puede afinar ligeramente la línea de la mandíbula, lo que algunos pacientes consideran una mejora estética.
¿Cómo se realiza el tratamiento de bruxismo con Bótox?
El procedimiento es mínimamente invasivo y se realiza en la consulta. A continuación, se describen las principales etapas del tratamiento:
- Evaluación inicial: El profesional realiza una evaluación exhaustiva para determinar la gravedad del bruxismo y la idoneidad del Bótox como tratamiento. En esta fase, se identifican los músculos que presentan mayor actividad para definir los puntos de inyección.
- Aplicación de toxina botulínica: Se aplican pequeñas dosis de Bótox en el músculo masetero y, en algunos casos, en el músculo temporal, que también puede estar involucrado en el bruxismo. La cantidad de toxina inyectada se ajusta en función de la fuerza del músculo y las características de cada paciente.
- Proceso de recuperación: El tratamiento no requiere tiempo de inactividad, y la mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades diarias de inmediato. Se recomienda evitar masajes en la zona tratada y no hacer ejercicio intenso durante las primeras 24 horas.
- Resultados y duración: Los efectos del Bótox comienzan a notarse entre los 3 y 7 días posteriores al tratamiento, y alcanzan su máximo efecto alrededor de las dos semanas. Los resultados suelen durar entre 3 y 6 meses, tras lo cual el tratamiento puede repetirse si es necesario.
Posibles efectos secundarios
Como en cualquier tratamiento, el uso de Bótox para el bruxismo puede presentar efectos secundarios, aunque son generalmente leves y temporales. Los más comunes incluyen:
- Pequeños hematomas en el sitio de la inyección
- Sensación de debilidad en la mandíbula en los primeros días
- Dolor leve o incomodidad en el área tratada
Es importante que el tratamiento sea realizado por un profesional con experiencia para minimizar los riesgos y garantizar la correcta aplicación de la toxina botulínica.
¿Es el Bótox la solución definitiva para el bruxismo?
Aunque el Bótox es una solución eficaz y rápida para reducir los síntomas del bruxismo, no se considera una cura definitiva, ya que sus efectos son temporales. Sin embargo, para muchas personas, representa un alivio significativo de los síntomas y una mejora en su calidad de vida. En algunos casos, la combinación de Bótox con otras terapias, como la terapia cognitivo-conductual para el control del estrés, puede ofrecer resultados aún más duraderos.
El tratamiento de bruxismo con toxina botulínica es una opción innovadora que permite a los pacientes reducir los efectos de esta condición de manera eficaz y con mínimas molestias. A través de la reducción de la actividad muscular en los músculos maseteros, el Bótox no solo alivia el dolor y el desgaste dental, sino que también mejora la calidad de vida de quienes padecen bruxismo severo.
